martes, 15 de abril de 2014

Plegaria, para una vida dormida.



Cuanto me cuesta, si, conectar historias,


Contar historias, cuanto me gusta.






Cuanto me cuesta, si, tomar el tiempo con las manos,


Matar las horas, cuanto me gusta.






Cuantas almas se malgastan, que nacen de horas muertas.


Cuantas horas se invierten, en historias que se cuentan.






Señores, salgan a las calles, las veredas,


Señoras, salgan a las calles, las veredas.


Señores y señoras,

“trepen a los techos ya llega la aurora”.






Señores, señoras, de las horas se pueden hacer historias.


Señoras, señores, las historias se cuentan en horas,


Pero a veces para una historia de horas se necesita una vida,





O vivir la vida.





Marcos Hillebrand.

miércoles, 9 de abril de 2014

Brilla la estrella viajera. Fugaz, vertiginosa, amada y amante.

  Ni hablar de contar las estrellas, salvo alguna que otra estrella fugaz. Están en movimiento y son pocas, no como el resto de las estrellas, todas quietas aquellas.

  Pasa la estrella fugaz...Vuela la estrella fugaz...¿No estará buscando miradas?

  Yo la observo desnuda, fugaz y vertiginosa, y la disfruto. Como quien disfruta alguna otra desnudez. Como disfruto tu desnudez.

  ¿Se desnuda la estrella viajera para la tierra? ¿Ama la estrella viajera a la tierra? ¿Ama la tierra a la estrella viajera?

  Infinitas tierras conoce la estrella viajera y todas las tierras aman la estrella viajera, y la estrella viajera ama todas las tierras, porque es viajera, y cual viajero, ama la tierra, como la tierra lo ama a él.


Marcos Hillebrand.

viernes, 4 de abril de 2014

¿Eres polvo también?

En tu noche aún sigo. Envuelto entre sedas y pieles, y abrigos grises.
En tu noche aún sigo. Escurriéndolas. Entre mis manos como arena se van tus noches.
En mi memoria como nube viaja. En mi memoria como niebla se disipa.
En tu noche me ha costado detenerme.
En tu noche me costó dormir.
Débiles fronteras conectan mis días de tu recuerdo. Se mezclan y lloro...
Matices de sentimiento.
Colores del recuerdo.
Aromas del tiempo.
Víctimas del olvido.
Víctima del olvido.
Actor de tus noches vivientes, muertas.
Es gracioso. Pese a eso, en tu noche aún sigo.
Ahora son mis noches, recuerdo vigente y vil copia de tus noches.
Noches.
Noches.
Claridad.
Te extraño.
O no tanto...Te extraño en tus noches. Aquellas, nuestras noches.
Mírame si vuelas,
cántame si eres viento,
acaríciame si eres melodía,
límpiame si eres mar,
rómpeme si eres tiempo,
deslúceme si eres polvo,
y envuélveme si eres noche.
Envuélveme si eres noche.
Enséñame a dormir, pues en mi cabeza eres viento, melodía, tiempo, mar, pero nunca olvido. Eres también polvo y eres también noche.
Enséñame a dormir. En mi vives aún.

En tu noche aún sigo,
en tu noche me ha costado dormir.

¿Eres polvo también?

domingo, 30 de marzo de 2014

Huele el corazón de piedra acercarse el invierno.

-Simple-


Si hoy el sol no quema,
Entonces, bueno,
definitivamente el invierno no será un problema.


-Ajá-


Si vas a dinamitar las cuestas,
por favor, que sea para ser feliz,
nunca, nunca para dejar de sentir...
[el anestesiado deja de vivir]


-Ajá-



Marcos Hillebrand.

viernes, 21 de marzo de 2014

Si el tiempo constantemente se suicida...

No me culpes de asesino,
Si el tiempo constantemente se suicida.
No es que lo mate yo,
Es que a veces me gusta verlo morir.

Que si entiendo yo tu idea...
Que si nunca me hago yo entender...
¿Que intento decir de vos?
Si cada vez que puedo, caigo y vuelvo a nacer.

Y es la idea de tu voz, trayendo el pasado,
escucharlo crepitar sobre hojas del otoño
Que han caído con el viento, que han caído con el viento.

Que han caído con el viento...

Marcos Hillebrand.

jueves, 6 de marzo de 2014

Un mínimo destello de tiempo y luz.

Mi lengua va muda, desfasada del tiempo;
Mi mundo se expande cual mancha de lectura;
Mi mente se quiebra una y otra vez,
se propaga y avanza como el gran tiburón blanco,
amenazante, sin dejar tiempo a las palabras, ni para la duda, ni para la comprensión.
De mis emblemas veo diseminarse la sangre,
como la cera caliente que del cabo de la vela se derrama.

De mis emblemas arden mis pasos.
De mi génesis se apaga y se vuelve a encender el fuego.

Sobre las cornisas del sentimiento se gesta un nuevo feto -¿durará?-,
Víctima del delirio la vela se consume hasta su base,
y así el feto muere sin conocer el infinito;
el sentimiento vuelve a su cueva,
el universo tiende sobre sí una manta blanca que apaga el misterio,
las barreras que dividen las milésimas de segundo y el infinito universo se vomitan a sí mismas,
dejando nada mas que vacío entre lo que no apreciamos y lo que no tocamos,
borrándose el destello de tiempo y luz.
El feto, que traía en su sustancia la impasibilidad y la sensibilidad,
el esclarecimiento de la duda, y la perturbación de no saber decir,
El feto, sinónimo de universo, y de alma.
El feto, personificación de la inmortalidad,
cae,
como caen estas sienes, de un cuerpo que no es el mio,
un cuerpo que no pienso reconocer, aunque no tenga dudas de que si, es mio;
asesino principal del feto,
viento austral que endurece la cera caliente,
condicionamiento carnal.

Condicionamiento carnal que no pienso abandonar,
condicionamiento carnal responsable de la gestación del feto,
una, y una, y otra vez;
condicionamiento carnal que asesina el feto,
una, y una, y otra vez.
si, una y una y otra vez.

La rutina es la hoja contaminada en la rama del condicionamiento,
y agradezco al feto de la inmortalidad,
al universo que desgarra la manta blanca que lo cubre,
y el fuego de la vela
por esfumar esa rama, al menos, por un destello de tiempo y luz.




Marcos Hillebrand.







lunes, 3 de marzo de 2014

Lo mas remoto.

Algo se esconde en lo mas remoto y en lo mas profundo,
puede ser lo mismo, como puede no ser lo mismo.
Además, hay algo que separa lo mas remoto de lo mas profundo,
es lo que somos y hacemos y un sin fin de cosas que conocemos.
¿Qué me hacía pensar que lo que nos separa es también lo que se esconde?



Marcos Hillebrand.